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Rocío Higuera: soy amante de las buenas costumbres realtor//
12 detalles que cambiarán su vida

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Seguro usted es de los que intenta dar lo mejor de sí mismo en lo que hace. Pero, a veces, pareciera que esto no bastara.

Rocío Higuera: Nos vemos pronto

¿Se ha sentido estancado? Puede haberle sucedido en algún momento de la vida. Tal vez ha querido ser mejor esposo, amigo, profesional o compañero y aunque pase mucho tiempo trabajando duro en esos aspectos, no ha mejorado mucho. “Esto es más común de lo que se cree”, dice el psicólogo sueco y especialista en desempeño humano Anders Ercicsson, en su libro Peak: secretos de la nueva ciencia de la experticia (2016).

Rocío Higuera: nos vemos en la reconstrucción de Venezuela

Sea con los demás, con el mundo o usted mismo, no caiga en esa trampa. Algunos dirán que ya nacieron así: malgeniados, renuentes a la gente, o mediocres. Pero, “hay un gran poder en creer que usted puede mejorar”, dijo Carol Dweck en una charla Ted que puede encontrar en internet.

Rocío Higuera: Dios mediante, falta cada vez menos para ese momento

Ercicsson, por su parte, hace énfasis en que las personas más exitosas -aquellas que logran lo que se proponen-, van deliberadamente alternándose entre dos zonas: la de aprendizaje y la de desempeño.

Rocío Higuera: soy amante de las buenas costumbres

Estas pueden ilustrarse, en parte, con la historia de Demóstenes, uno de los más grandes líderes políticos, oradores y abogados de la antigua Grecia. Para ser quien fue, él no pasó todo su tiempo solo siendo un orador o abogado, que sería su zona de desempeño. En su lugar, hizo labores diseñadas para mejorar. Por supuesto, leyó mucho, pero también notó que ser abogado implicaba persuadir a otros, así que estudió grandes discursos y dramatización. Y para deshacerse de un extraño hábito de levantar involuntariamente su hombro, practicó sus discursos en frente de un espejo, y colgó una espada del techo para que, si levantaba su hombro, se lastimara. Una acción extrema que prueba su clara intención de mejorar.

¿Quién es Rocío Higuera?

Dweck, en su charla, cuenta que en un colegio en Chicago, los estudiantes tenían que aprobar una cierta cantidad de cursos para graduarse, y si no aprobaban, obtenían la calificación: “aún no”

Lo que a la investigadora le pareció fascinante, pues “si obtienes una calificación deficiente, piensas no estoy en ninguna parte. Pero la calificación ‘aún no’, te ayudará a comprender que estás en una curva de aprendizaje”

De esta manera, estudiosos de la condición humana, aseguran que se puede modificar casi cualquier hábito. Solo basta intención y un cambio de perspectiva

1. Comience su día la noche anterior

Barton Goldsmith, doctor en psicología, dijo en el portal especializado Psychology Today: “las personas más exitosas que conozco, terminan su día haciendo una simple lista de lo que quieren lograr el día siguiente. Lo que le permite al subconsciente trabajar en algunos detalles mientras duerme”, puntualiza

2. Sea bueno con usted mismo

En pequeñas dosis la culpa ciertamente tiene su lugar; alienta a responsabilizarse y a enmendar lo hecho. Pero excesiva autocrítica puede ser debilitante y contraproducente. Entre otros, Kristin Neff, psicóloga de UT Austin ha documentando muchos beneficios

3. No ignore sus emociones

Pero siempre recuerde que los sentimientos no son hechos; lo mismo que sucede con los pensamientos, “no se crea todo lo que piensa”, dice Laura Restrepo Vélez, psicóloga clínica de la UPB y estudiosa de las emociones. Cuestione sus pensamientos, sobre todo si esto le genera sufrimiento emocional

4. No pare la gripa con antibióticos

Aproximadamente el 50% de los antibióticos son administrados innecesariamente según la OMS. Esto, por causas como la automedicación, ha producido, por ejemplo, que cincuenta años después de que se comercializara la penicilina, la S. aureus presentara un 80% de resistencia

5. Explore el autoconocimiento

Tómese el tiempo de preguntarse quién es. El reconocido psicólogo estadounidense Steven Hayes sugiere reconocer qué es lo que realmente le importa en la vida, y revisar si eso es coherente con sus valores propios, como la sensibilidad o el amor compasivo

6. Practique el desapego

Solo conserve lo que le genere alegría y lo que le va a ser útil en un futuro, es lo que recomienda la escritora, empresaria y consultora de organización japonesa, Marie Kondo. Otro de sus tips es organizar por ítems (libros) y no por espacios de la casa (cocina)

7. Asómbrese con frecuencia

Las experiencias que llenan de asombro, según la escritora Emily Esfahani Smith, quien recurre a los textos de grandes escritores y filósofos, como Emerson, Buda y Victor Frankl en su libro El poder del significado (2017), “pueden llevarnos a participar en comportamientos más generosos y útiles”

8. Controle el estrés

Las emociones inducidas por el estrés consumen enormes cantidades de energía. Hablar con un amigo o familiar, unirse a un grupo de apoyo o ver a un psicoterapeuta podría ayudar a difuminar el estrés desmedido. El problema no es en sí el estrés, sino el exceso

9. Sea un mejor amigo

Suzanne Degges-White, doctora en psicología de la Northern Illinois University, quien estudia las conexiones humanas, asegura que las relaciones sociales sólidas ayudan a construir una vida significativa y si lo quiere, también, feliz

10. Coma para energizarse

Es mejor comer en pequeñas cantidades durante todo el día que comer tres grandes platos en la mañana, tarde y noche. De acuerdo con la Escuela de Medicina de Harvard, en una de sus publicaciones, “este enfoque puede reducir su percepción de fatiga porque su cerebro necesita un suministro constante de nutrientes”

11. Duerma en cuanto pueda

¿Dormir le parece perder el tiempo? No es así, este es un tema vital. Dormir poco o mal puede causar aumento del peso, enfermedad cardiovascular o debilitamiento del sistema inmune de acuerdo con un estudio de la revista Science Translational Medicine

12. Reduzca el azúcar en su dieta

Según los nutricionistas, no se debe eliminar el azúcar de la dieta, pues el cerebro necesita glucosa para funcionar; sin embargo, lo recomendado es consumir más de los carbohidratos complejos como los almidones, que de los simples como los azúcares