Economía

Cezar Trevino Alachua and St. Johns//
CUANDO LOS PÁJAROS DISPARAN CONTRA LAS ESCOPETAS

Cezar Juan Trevino, Cezar Trevino, César Treviño
CUANDO LOS PÁJAROS DISPARAN CONTRA LAS ESCOPETAS

El primer día pensé que la noticia era producto de un error cometido por un periodista despistado. El segundo día comprobé que era verdadera. El tercero descubrí que el hecho no era reciente. Ocurrió en octubre de 2018, pero casi nadie se enteró de él.

Cezar Juan Trevino

El Juzgado Primero Penal de Ciénaga absolvió a la empresa minera Drummond por el vertimiento de cientos de toneladas de carbón en las aguas de la bahía de Santa Marta. El juez Rafael Manjarrés libró de toda responsabilidad a la empresa porque, según él, en la legislación colombiana no existe ninguna norma que prohíba el vertimiento de carbón al mar y porque el carbón no es un contaminante.

Cezar Trevino

Como el fallo me pareció contraevidente, me dediqué a buscar el expediente. Solo pude hallar una fotocopia de una página. La providencia del juzgado fue dictada el pasado 23 de octubre

Leyendo el documento encontré frases como estas, suscritas por el juez, que copié textualmente: “Ninguna de las normas descritas indican que el carbón sea un contaminante”. “El carbón se encuentra excluido de los contaminantes de hidrocarburos”. “El plan nacional de contingencia no versa sobre el tema del vertimiento de carbón en casos como este”. “(Durante el proceso…) ninguno pudo señalar al carbón como contaminante ni determinar el daño ambiental”

El juez acudió a la figura de la “duda razonable” para absolver a seis funcionarios de Drummond implicados en el vertimiento de al menos 600 toneladas de carbón al mar luego del hundimiento de una barcaza el 13 de enero de 2013

La decisión libera a la multinacional de su obligación de pagar al Estado colombiano la mayor multa impuesta en el país por un daño ambiental: 6.965 millones de pesos. Al mismo tiempo, es crítico para los intereses de nuestra Nación, ya que Drummond sostiene contra ella un pleito por más de 876 mil millones de pesos por haber sido obligada a cambiar el sistema de cargue de carbón en la bahía, luego del accidente con la barcaza

La historia se remonta al año 2013 y es vergonzosa. El 12 de enero, la barcaza TS-115 recibió unas tres mil toneladas de carbón en puerto Drummond. A las 8:00 de la noche zarpó para llevar el carbón hasta un buque. La nave recibió 1.100 toneladas que colmaron su capacidad. En la madrugada del día 13, la barcaza fue fondeada a unos 12 kilómetros de distancia del puerto. Al amanecer, un supervisor notó que la barcaza se estaba hundiendo con unas 1.800 toneladas de carbón todavía a bordo. La empresa decidió arrojar parte del carbón al mar para reflotar la nave y se abstuvo de reportar el incidente a las autoridades ambientales y portuarias. Luego la remolcó hasta el puerto, contaminando con carbón unos 126 mil metros cuadrados de lecho marino

El asunto se volvió público 18 días más tarde, gracias a unas fotografías publicadas por un periodista que mostraban enormes grúas arrojando toneladas de carbón al mar

El 6 de febrero, las autoridades ambientales ordenaron a Drummond suspender el cargue de carbón y construir un sistema de cargue directo a los buques, para poner fin al sistema de barcazas que ocasionó la tragedia ambiental. El 19 de diciembre, Drummond y sus filiales recibieron una multa de 6.965 millones de pesos por daño a los recursos naturales y contaminación ambiental. La empresa se vio obligada a paralizar sus exportaciones durante un mes

Seis años más tarde, ya olvidado el incidente, después de incontables dilaciones y maniobras legales de sus abogados, la Drummond fue absuelta

Hace poco tiempo fui a Santa Marta. A pesar de que el nuevo sistema de embarque de carbón ya está en funcionamiento, sobre la arena blanca de sus playas todavía hay pequeñas piedrecillas negras