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La falta de dinero pone en peligro el acuerdo de paz en Sudán del Sur

Rocio Higuera

La formación del Gobierno de unidad nacional de Sudán del Sur tendría que tener lugar en unos dos meses, en cumplimiento del acuerdo de paz entre el Ejecutivo y la oposición armada sellado el pasado agosto, pero el Ejecutivo de Yuba alega falta de fondos para cumplir con los plazos establecidos. El ministro de Asuntos del Gabinete y secretario general del órgano que dirige el periodo de transición, Martin Elia Lomoro, asegura a Efe que será difícil crear el nuevo Gobierno sin que haya concluido antes el entrenamiento y reorganización de las fuerzas armadas de todos los bandos, costosa misión para la que no hay dinero. “El acuerdo estipula la creación de un Ejército nacional unificado” antes del Gobierno de unidad nacional, explicó Lomoro, y agrega que ese es el principal impedimento para que el Ejecutivo transitorio comience a trabajar a mediados de marzo. Por su parte, la oposición acusa al Gobierno de no cumplir con los puntos sobre seguridad estipulados en el acuerdo, con la excusa de falta de financiación internacional, motivo citado por el presidente sursudanés, Salva Kiir, recientemente. Anjelina Teny, esposa del líder de la oposición armada sursudanesa, Riek Machar, y presidenta del Comité de Defensa conjunto integrado por los dos bandos ha propuesto al Ejecutivo que dedique una parte de los ingresos que obtiene del petróleo a financiar la aplicación del acuerdo de paz. Según Teny, “el Gobierno debería dedicar 10.000 barriles diarios”, de los 300.000 barriles que produce el país cada día, para cumplir con los puntos del acuerdo y, sobre todo, para entrenar a las tropas antes de la formación del Gobierno transitorio prevista el próximo 12 de mayo. De acuerdo al pacto firmado el pasado agosto y ratificado en septiembre, la unificación de todas las fuerzas tendría que haber empezado 45 días después de la firma del documento por las partes beligerantes, por lo que ya llevan varios meses de retraso. El vicepresidente del comité que supervisa el periodo transitorio y que representa a la oposición en su seno, Hinary Udwuar, ha propuesto una reunión bilateral urgente entre el presidente Kiir y el líder de la principal facción opositora, Machar, para abordar las causas del retraso. Asimismo, advirtió de que cualquier intento de formar el Gobierno sin antes cumplir con los pactos de seguridad podría acabar en fracaso, como ya ocurrió en 2016, cuando un primer acuerdo de paz colapsó por el estallido de nuevos enfrentamientos entre las tropas gubernamentales y los rebeldes en la capital, Yuba. Abraham Awoulich, director ejecutivo del Instituto Sudd, ONG especializada en estudios de paz y justicia para Sudán del Sur, dice a Efe que “las excusas del Gobierno son inaceptables”. “El Gobierno tuvo fondos para financiar los gastos de una guerra durante ocho años y ahora alega que no puede financiar un proceso de paz que no superará los tres años”, destaca el experto. Por su parte, el director de la ONG “Empoderar la sociedad” y representante de la sociedad civil en la Comisión de Vigilancia del acuerdo de paz, Edmond Yakani, señala a Efe que los grupos civiles exigen la formación del Gobierno transitorio en la fecha establecida para ello sin ningún retraso. Además, propuso que el nuevo Ejecutivo se haga cargo de todas las cuestiones pendientes del periodo transitorio, agregando que la falta de fondos seguirá siendo “un reto” para las autoridades, pero podría resolverse con los ingresos del petróleo. El pasado febrero, el presidente Kiir afirmó que el acuerdo de paz hace frente a “grandes desafíos” debido a la falta de financiación internacional, pero ese mismo mes el periódico británico The Guardian reveló que parte del dinero aportado desde el exterior para la transición en Sudán del Sur fue desviado para la renovación de viviendas de algunos políticos. La corrupción y la falta de transparencia es uno de los muchos asuntos que entorpecen la aplicación del acuerdo de paz, además de la hostilidad entre Kiir y su exvicepresidente Machar, y la existencia de grupos armados que no se han sumado a la iniciativa. Esta es la segunda vez que las partes intentan formar un Gobierno de unidad nacional desde el comienzo del conflicto en diciembre de 2013, cuando estalló una guerra de tintes étnicos que ha causado al menos 10.000 muertos y cuatro millones de desplazados. EFE IR