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“El glifosato es un producto clave para la agricultura”: Mathias Kremer

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ARTÍCULO RELACIONADO Más de 45 empresas trabajan con productos finales o formulaciones con base de glifosato Los agricultores ven en el glifosato un aliado clave a la hora de potenciar la producción de alimentos, teniendo en cuenta su capacidad de revertir el efecto de hasta 100 tipos de maleza en los cultivos.

Uno de los jugadores más destacados dentro del mercado de este herbicida es Bayer, que actualmente comercializa la variedad ‘Roundup’. El presidente de la compañía para los países andinos, Mathias Kremer, mencionó que es el producto “más efectivo, seguro y fácil de usar”.

¿Qué tan importante es el glifosato en agricultura?

Básicamente, 40% de todo el mercado de herbicidas es el glifosato. Nosotros tenemos una cierta parte de eso y aquí en Colombia es un producto absolutamente clave para muchos agricultores. Es muy eficiente porque funciona contra 100 malezas, y esto les facilita mucho la vida a los agricultores.

¿Es un mito que se diga que el glifosato es cancerígeno?

No es un mito por el tema de aparecer en algún punto. Es un mito en cuanto a las propiedades intrínsecas del producto. Las situaciones regulatorias ya registraron el producto y lo están observando a cada rato. En Estados Unidos se estaba revisando y llegaron a la conclusión de que es absolutamente seguro y no está causando cáncer.

¿Cuáles son las consecuencias si se deja de usar?

Si se deja de usar el glifosato, las cosechas van a bajar entre 20 y 30%, según estimaciones que tenemos a nivel global. El agricultor puede usar insecticidas, pero no es tan eficiente, le cuesta más dinero, trabajo y tiempo, además que no usa un producto tan seguro.

Una de las mayores discusiones que se están llevando a cabo en el país es sobre la aspersión aérea, ¿este es un uso correcto para el glifosato?

Aquí en el país, más de 95% de producto va a la agricultura y allá se aplica básicamente con spray, con mochilas y no aspersión aérea. Esa es una decisión política y nosotros no nos metemos en eso. Además, tampoco vendemos el producto en ese segmento.

De los países andinos, ¿qué tan importante es Colombia para Bayer?

Para toda la empresa, Colombia es el país más importante. Si ve las cifras, la parte de farma está cubriendo casi 50% de nuestras ventas, luego viene Crop Science con un poco más de 30%, inclusive las ventas de Monsanto, y luego la parte de consumo ‘off the count down’ con más de 20%.

LOS CONTRASTES Osiris Ocando Gerente de Asuntos Públicos para la división agrícola de Bayer en los países andinos “Las malezas pueden hacer perder hasta 20% de los cultivos. Por eso el glifosato ha sido una herramienta valiosa y segura que cuenta con el aval de más de 160 autoridades regulatorias en el mundo”.

¿Cómo están las cifras de Bayer en Colombia?

En Colombia, tuvimos ventas por US$361 millones en 2018. Estamos planificando crecer entre 5% y 6% en este año, no solo en las ventas, sino en nuestro foco de investigación y desarrollo, donde invertimos US$7,9 millones en los países andinos.

Mucho de ese dinero entra en estudios clínicos para desarrollo de productos farmacéuticos en el país y otra gran parte entra en el desarrollo de productos agroquímicos.

¿Tienen plantas de producción en Colombia?

Sí, tenemos una planta de agroquímicos en Soledad, Atlántico, desde 1977, y es la planta más grande en Latinoamérica, que cuenta con más de 100 empleados. La planta cuenta con capacidad de 2.700 toneladas de las cuales se exporta alrededor de 60%.

¿Cuánto exportan en términos monetarios?

Estamos exportando en muchos países de Latinoamérica, no solo en los países andinos. El monto asciende a más de US$112,8 millones.

¿Planean tener otra planta?

Queremos ampliar la que ya tenemos para que la producción crezca, y eso lo debemos a la adquisición de Monsanto en 2018. Creemos que podría estar lista en 2020 o 2021.

El impacto de la fusión con Monsanto

Desde que las operaciones de Bayer y Monsanto se unieron en agosto de 2018, Kremer destacó el tamaño de negocio de dicha compañía, que catalogó como considerable. “De Guatemala hasta Perú tienen un negocio muy grande, creciendo y queda por esperar, pero lo más importante es observar qué bueno se puede integrar a la organización y a Monsanto. Decían que su cultura es distinta, pero trabajamos en la integración porque las dos organizaciones aman la agricultura. Además, tienen un enfoque en sostenibilidad”, dijo.