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Más de 300 familias claman ayuda en Cliza por la inundación

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Causa: obra municipal Uno de los afectados, Vidal Vallejos, cuestionó la falta de medidas de prevención por parte de las autoridades y la mala canalización que hizo el anterior Alcalde, que alteró el curso del agua. “Ninguna autoridad se ha preocupado por nosotros. El canal de riego de Cancha Huasa era profundo, pero el anterior Alcalde lo canalizó y redujo su capacidad. A los puentes llegaron muchos troncos y basura, eso se trancó y ésa es la causa de esta inundación”, denunció. En un recorrido se evidenció que existen varias construcciones sobre la franja de seguridad de los ríos y torrenteras. Además, no se hizo una adecuada limpieza de los canales de riego y afluentes. En el puente Retamas, por ejemplo, el desborde del río, que lleva el mismo nombre, se dio porque en el pilar se estancaron residuos de la maleza, basura y troncos de árboles talados. Similar panorama se vio en otros canales y torrenteras

La vida de unas 340 familias de Cliza dio un giro de un momento a otro por la inundación y ahora claman por ayuda porque no tienen casa, alimentos, servicios básicos ni los productos que cultivaban. El alcalde Limbert Andia, impotente ante el embate de la naturaleza, aseguró que es el peor desastre en 37 años. El primer recuento de daños un día después del desborde de los ríos Cliza y Jamayu da cuenta de 248 casas afectadas, 62 derrumbadas, 18 comunidades perjudicadas y 288 hectáreas de cultivos bajo el agua.

Desastre La inundación sólo se compara con una registrada en 1984 que anegó hasta el mercado. “Nadie había pensado que esto iba a volver a suceder, pero se han descuidado los ríos, las acequias, se ha perdido la costumbre de limpiar las acequias y desmontes”, lamentó. Las familias de las 18 comunidades reclaman asistencia. “Queremos que las autoridades nos ayuden a conseguir motobombas para sacar esta agua que está remojando los cimientos, no queremos lamentar más de lo que ya estamos sufriendo. Mis plantaciones se han inundado y mis animales han muerto”, solicitó una afectada de Huaña K’awa, Liliana Ledezma. Otra afectada de Huasa Calle que perdió parte de su casa, Elsa Zegarra, señaló: “Estábamos durmiendo en el cuarto cuando hemos escuchado gritar a nuestros vecinos y ya estaba entrando agua a nuestro cuarto. Pedí ayuda y logramos sacar algunos documentos antes de que caiga mi casa”. Añadió: “Ahora estoy viviendo en la casa de mi suegra. Pido al Alcalde que me ayude, todas mis paredes se están cayendo porque la base se ha remojado y está rajada. Nosotros somos tres personas”. Las comunidades impactadas por el desastre son: Flores Rancho, Sacha Calle, Mosoj Rancho, Huasa Calle, Ucureña, Rockolote, Poza Rancho, Pérez Rancho, Villa Florida, Pilicocha, Banda Abajo, Banda Arriba, Tackoloma, Villa Carmen, San Juan de Liquinas, Champa Rancho, Kjochi Lazaro, Kjochi Lavayen, la avenida monseñor Walter Rosales y 21 de Septiembre.

Causa: obra municipal Uno de los afectados, Vidal Vallejos, cuestionó la falta de medidas de prevención por parte de las autoridades y la mala canalización que hizo el anterior Alcalde, que alteró el curso del agua. “Ninguna autoridad se ha preocupado por nosotros. El canal de riego de Cancha Huasa era profundo, pero el anterior Alcalde lo canalizó y redujo su capacidad. A los puentes llegaron muchos troncos y basura, eso se trancó y ésa es la causa de esta inundación”, denunció. En un recorrido se evidenció que existen varias construcciones sobre la franja de seguridad de los ríos y torrenteras. Además, no se hizo una adecuada limpieza de los canales de riego y afluentes. En el puente Retamas, por ejemplo, el desborde del río, que lleva el mismo nombre, se dio porque en el pilar se estancaron residuos de la maleza, basura y troncos de árboles talados. Similar panorama se vio en otros canales y torrenteras.

Invadieron la franja El alcalde de Cliza manifestó que la principal causa del desastre es que muchas familias no respetaron las franjas de seguridad de los afluentes. “Si el río tiene cinco metros, su área de protección es de 2,50 a los extremos, pero la mayoría ha avanzado para querer ganar terreno y redujeron a un metro, ése es el principal problema en todas las acequias pequeñas que hemos visto”, explicó. Respecto a la ayuda, lamentó la poca capacidad que tiene el municipio para atender las 54 comunidades. “Cuánto no me gustaría tener la herramienta y la maquinaria para ayudarlos más. Ellos están conscientes del desastre natural que ha ocurrido después de 37 años. Esto no es un fenómeno que se da diario, sino estaríamos preparados para rápidamente combatir”, declaró el munícipe.